Antero Agualimpia Mosquera, Maestro de la música y composiciones.Por:Américo Murillo Londoño (Mis memorias II Parte)

La Asociación de Amigos de Condoto (Asacon) residente en Bogotá organizó una fiesta y conocedores que Antero había regresado a Quibdó del medio y bajo Atrato, resolvieron llevarlo a la capital para tocar el baile y es así como Antero es enviado por su hermana Carmelina con la participación de la Colonia Condoteña; en esa ciudad que se encargan de recibirlo a principios de 1967. La reunión se celebró en el Salón Nevado, que quedaba entre las carreras 7ª y la 8ª por los lados del Edificio Murillo Toro.

En la fiesta se encontraba Álvaro Rodríguez Roa(El Chino) estudiante de medicina en la Universidad Nacional, le propone a Antero que se quede en Bogotá y le ofrece hospedarlo en su habitación en las residencias de la Nacional y para su alimentación, tomarla en la cafetería de los estudiantes, con la tiquetera que tenía El Chino; todo eso pensando en el  Grupo de Danzas de la Universidad.

En la ciudad capital Antero se conoce con Marta Traba, ciudadana Colombo Argentiana, una de la más importantes Crítica de Arte que había en el medio, quien se encarga de llevarlo a diferentes círculos sociales, presentándolo como el compositor del Tío Guachupecito una de sus más connotadas composiciones musicales, que había trascendido las fronteras del Chocó.

Para esas calendas, el Grupo de Danzas y Cantos Folclóricos del Chocó de la Universidad Nacional, no tenía clarinetero de tiempo completo, sino que tenían que conformarse con la colaboración cuando era posible de Elías Cuesta, que era miembro de la Banda del Batallón Guardia Presidencial en la ejecución del clarinete.

 Es Marta Traba, que aprovecha su amistad con el Dr. Eugenio Barney Cabrera, a la sazón Jefe de la Oficina de Extensión Cultural de la Universidad Nacional, para vincular en esa dependencia a Antero, pero para formar parte del Grupo de Danzas del Chocó como su clarinetero  Ya con Antero en el Grupo de Danzas se hace contacto con Antonio Copete Perea, un Tadoseño que fue uno de los primeros trabajadores de la Antipiánica en el Chocó, hoy Erradicación de la Malaria que vivía y tenía una farmacia en Vianí (Cundinamarca) conocido con Antero desde la época de juventud y con cierto parentesco.

Su figura inspira a las nuevas generaciones.

Antero por su paso en el Grupo de la Universidad Ncional, obtuvieron el Primer Puesto, en el Primer Festival Universitario Latino Americano, en Santiago de Chile en 1967. En esa oportunidad, Antero un día amanecido salió por las calles de Santiago tocando solo su clarinete y la gente al verlo y escucharlo le seguían el paso y exclamaban que Antero era el Flautista de Hamelin moderno, recordando el personaje de uno de los cuentos de los hermanos Grimm.

En 1968, Antero y el Grupo de Danzas y Cantos Folclóricos del Chocó, fueron invitados por la Alcaldía de Medellín para presentarse en el Teatro Pablo Tobón Uribe y posteriormente  viajaron a Ciudad de Méjico formando parte de la Delegación Cultural de Colombia, con ocasión de los Juegos Olímpicos, donde todos los días salían en los más importantes diarios de la ciudad por su destacada actuación. En ese mismo viaje y delegación el grupo actuó como parte del elenco del Grupo de Teatro de la Universidad Nacional, que presentó por primera vez la obra Tirano Banderas del dramaturgo, poeta y novelista Español Ramón del Valle-Inclán.

En su honor se creó el festival de Chirimia que se reactivó este año.

En 1969 Antero y el Grupo de Danzas fueron invitados especiales por la Universidad de los Andes del Estado de Mérida en Venezuela. En ese mismo año fueron invitados especiales por la Alcaldía de Cartago Valle. En 1970, invitados por Ecopetrol a Barrancabermeja. En 1972, fueron triunfadores en Bogotá en las eliminatorias del concurso Polímeros de Colombia, donde participaron más de 20 grupos entre los cuales estaba el de Delia Zapata Olivella. En 1973, fueron invitados especiales en el Estado de Táchira-Venezuela.

Un día 1º de mayo (no preciso el año) había una presentación del grupo de Danzas en el Auditorio de la Universidad Nacional, el espectáculo no iniciaba porque algunos de los músicos no habían llegado y el público estaba impaciente y hábilmente Antero inició interpretando una Rapsodia Húngara, que es un género musical creado en la antigua Grecia, que era componerle música a poemas clásicos. El público ante la inesperada e insólita salida de antero lo aplaudió y ovacionó.

Antero Agualimpia Mosquera fue un músico fuera de serie, no sólo tocaba magistralmente el clarinete; sino que también ejecutaba con mucha habilidad la Guitarra y el Piano; fue compositor de toda clase de género musical, desde polka, pasillo, abozao, agua bajo, danza, porro, etc. Entre sus composiciones musicales podemos citar entre otras: Tío Guachupecito, Gime Chocó, Pario la Luna, Tutunendo o Neguá, Recoveco, Pacundina, Matica de Albahaca, La Arrechera, Simona y muchas más. Vale anotar que a todas sus hermanas les compuso temas musicales, por eso podemos citar: Carmelina, Irene, Catalina y Petrona.

También es pertinente anotar, que Antero había compuesto tantos temas musicales, que en ocasiones cuando estaba tocando, de repente recordaba la melodía pero no el nombre de la canción y entre los que estábamos parrandeando con él, como por ejemplo en la casa del Dr. Tufik Meluk Aluma, le poníamos un nuevo nombre; al tema musical, como el caso de una danza que se interpretó en las eliminatorias del Concurso Polimeros, la bautizamos ”La Ganadora” y con ese nombre se quedó, hubo un porro que recordó su melodía a la 3 de la mañana, por eso le pusimos “Las 3 de la Mañana” también bautizamos otro tema con el nombre “Vamos Tufik” y en ese orden de ideas otro como “María Helena”, el nombre de la señora del Dr. Tufik. Antero cuando estaba tocando y eufórico desarmaba partes del clarinete y así en esas condiciones seguía interpretando la pieza musical.

Antero como persona, era muy serio y respetuoso, introvertido, hablaba cuando era y solamente lo necesario. Con su compañera permanente Belén Moreno Salamandra tuvieron 3 hijos: Luz Eulogia, Antero y Aida.

Murió en la Ciudad de Bogotá, el 16 de diciembre de 1979, sus restos mortales fueron llevados a Quibdó en un avión de la Fuerza Aérea Colombiana y reposa en el Cementerio San José, su cortejo fúnebre fue acompañado por sus familiares y amigos, especialmente músicos que en el recorrido interpretaron entre otras piezas musicales, el Tío Guachupecito, Matica de Albahaca y La Arrechera.

La Chirimia chocoana una expresión musical que ha traspasado fronteras.

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