UNA TREGUA POR FAVOR Por Yesid Francisco Perea Mosquera

Con mucho agrado veo y escucho las noticias difundidas por los medios nacionales de comunicación, a través de las cuales nos dan a conocer que, en Buenaventura se van a completar 90 días, es decir, tres meses, sin que se registre una muerte violenta como consecuencia de los acuerdos a los que han llegado los promotores de los diálogos, los cabecillas de las dos principales bandas criminales, Los Shottas y Los Espartanos, y el gobierno nacional en esa población. Para lograr este propósito, la Iglesia ha sido fundamental, brillando con luz propia y sin protagonismos, el Obispo Rubén Darío Jaramillo Montoya, persona ésta que en su momento recibió toda clase de amenazas de parte de integrantes de estas organizaciones, quienes lo veían como un estorbo para conseguir sus propósitos.

Hoy, gracias a la perseverancia de Monseñor Rubén Darío y otros miembros de la Iglesia católica, se han logrado grandes avances en una fase exploratoria que ha llevado a quienes fueran enemigos irreconciliables, a sentarse en una misma mesa para zanjar sus diferencias y parar el baño de sangre generado por sus enfrentamientos. En este punto es importante destacar los esfuerzos de la Iglesia católica en el departamento del Chocó y especialmente en Quibdó, en la búsqueda de aportar soluciones a la crítica situación padecida en nuestra comarca desde hace mucho tiempo; sin embargo, no ha sido suficiente, razón por la cual, desde aquí, los invitamos a no bajar la guardia ni darse por vencidos, pues necesitamos de sus buenos oficios para que, como en Buenaventura, acá también logremos el propósito de la paz.

Como consecuencia de lo realizado acá por la Iglesia y de lo que seguramente están adelantando, qué bueno fuera una tregua para la población chocoana, iniciando ahora en navidad, aprovechando la luz de las velitas que se conmemora en esta semana; por eso creemos importante la instalación de mesas comunitarias de diálogo, como en el citado puerto, para lo cual los voceros nuestros deberían invitar a la Unión Europea como hicieron allá, para que nos apoyen en un esfuerzo de beneficio para todos.

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