MANO PELE, CHUSPA AL SUELO. “Con esas discusiones no vamos a llegar a ningún Pereira”.Por:Odín Sánchez Montes de Oca

Desde muchacho uno ha venido escuchando el cuento de la frase: “Se oscureció el Senado”, expresada por alguien al ingreso al recinto del Congreso de Diego Luis Córdoba, a lo que, para algunos, supuestamente el negro Córdoba respondió: ”Pero se iluminaron las conciencias”; si fue él o no, es una de esas discusiones que se han armado en el Chocó por parte de polemistas, escritores y versados en historia política de la región, discusión que se revive de cuando en vez, sobre todo cuando se engarzan Cordobistas y Anticordobistas, porque en lugar del argumento histórico, esgrimen el político y la pasión, y eso es lo que no solamente en esta, si no en otras reyertas, es en lo que terminan esas discusiones por demás estériles, que no nos han dejado llegar a ningún Pereira, porque se encuentran con voces con mayor rigurosidad en las pesquisas de la historia, como la de Néstor Charrupí Mona y otros, que nos informan que esas palabras fueron expresadas por otro negro importante, pero no de Neguá ni del Chocó, si no de Camarones-Guajira, perteneciente en aquella época al Magdalena Grande, de quien dicen que un parlamentario Conservador le dijo al que era el único congresista liberal de la época, “El Negro” Robles:” Se oscureció el recinto” y este imperturbable y desde su atril le respondió: “No tengo la culpa de ser negro, y aún en Cartagena continúan blanqueando los huesos de mis antepasados que lucharon y murieron por darle vida y libertad a blancos de negras conciencias como la del imbécil que pretendió insultarme”.

Otra de esas discusiones de nunca terminar, parecida a la de cual fue primero, si el huevo o la gallina, es sobre la paternidad del Departamento del Chocó, la que nos metieron en la cabeza desde la mocedad, que descansaba en la egregia figura de Diego Luis Córdoba, e investigadores recientes no propiamente santos de mi devoción, inclusive han plasmado e insinuado en algunos escritos y obras los nombres de parlamentarios nada más y nada menos que antioqueños, que en el periodo de gobierno del Conservador Mariano Ospina Pérez, coadyuvaron en la presentación y aprobación del Proyecto que dio origen a la ley 13 de 1947, por medio de la cual se creó el Departamento del Chocó; investigación que alborotó en su momento los círculos de la intelectualidad chocoana, y que por más distancias que se tengan con el forjador de los elementos que dieron lugar a esta discusión, no pudimos sustraernos de ella, pese a que el caso siguió así como venía en la mollera de la mayoría de los chocoanos, discusión estéril que no produce dividendos, que ni nos conduce, ni nos conducirá a la capital de Risaralda, como dice el dicho. Por ahí también en el corre ve y dile se estaba armando una que surgió en el bollo de la disputa por Belén de Bajirá, y que tenía que ver con que en alguna época de nuestra historia, la dirigencia chocoana (La pone tapí) dizque había cambiado al Urabá por el Municipio del Carmen de Atrato, fake que aún se comenta en redes, es decir que, según este cuento, Apartadó, Turbo y otras poblaciones que siempre han sido antioqueñas pertenecieron al Chocó, pobrecito Osias Lozano, hoy fuera de la escena -dicen que por Miami-, a quien despistados y completamente descontextualizados quisieron endosarle este hecho falso, confundiéndolo con la omisión en la designación de un Inspector de Policía en la zona del conflicto que sobre Belén de Bajirá teníamos con los antioqueños.

Hoy surge una nueva discusión llena de espantos, miedos y temores, en la que participan en redes los intelectuales del medio, que tiene que ver con la aprobación y firma del convenio sobre el proceso de creación de la RAP de los dos mares entre Antioquia y Chocó, discusión en la que no entraré para que no se me tilde de “Pollo peletas”, y además porque, pese a ser un tema de máximo interés regional, “al que le pica la culebra, le coge miedo a la lombriz”, y la experiencia nos recuerda que, cuando vendíamos la idea de la creación de CORATRATO, por ser Antioquia y Chocó los únicos vecinos del Atrato con capacidad de asociarse en una corporación de desarrollo, que aprovechando los recursos y potencialidades de sus respectivas jurisdicciones: Hídricas, ecoturísticas, agrícolas, y la recuperación de la navegabilidad por el Río Atrato, se encargara de generar el desarrollo de las subregiones del Darién y el Atrato, y así satisfacer las necesidades de los habitantes, sumidos de lado y lado en los más altos y deplorables índices de pobreza. Y aunque existen unas posturas más inteligentes que otras, menos soberbias unas y más radicales otras, lo único que puedo interpretar es que, no necesariamente la creación de una RAP, por más rico y poderoso que sea uno o varios de sus miembros, tengan que terminar en la creación de un nuevo departamento, porque el más pudiente subsuma a los demás. En fin, se desistió de la idea de CORATRATO porque se nos trató de regalao’s al amo paisa, y se escucharon adjetivos hasta de rateros, porque supuestamente nos íbamos a robar unas tierras colectivas, que son todas las del Medio y Bajo Atrato y miles de hectáreas del Darién chocoano, o también que la intención era desaparecer a Codechocó.

Hoy, cuando se aviva una nueva discusión sobre la creación de la RAP entre Antioquia y Chocó, y los epítetos como los de estúpidos, o cuando exaltados Petristas ideologizando la discusión o saliéndose de tono tratan de mediocres a diputados y al Gobernador por haber firmado el convenio, y a todo aquel que no esté de acuerdo con la idea de Carlos Manuel Castillo de mirar detenidamente o revisar el artículo 23 de la ley 1454 de 2011 sobre la creación de departamentos a partir de las RAP, y que aunque no sean propiamente del competidor en lanzamiento del disco, empresario del turismo, economista y dirigente cívico, las salidas de algunos contertulios, no dejan de ser temerarias, de alguna manera amenazantes e irrespetuosas, cuando no es que tratan de incapaces a quienes no les asusta tener como vecinos a los paisas, y si tenerlos como socios naturales del desarrollo del Chocó, porque de no ser así, y de continuar con esas discusiones por ver cuál es más intelectual que el otro, empeñados en vagas interpretaciones o en ser portadores de verdades reveladas, nosotros creemos que mientras más colectiva sea la inteligencia para encontrar soluciones a nuestros problemas, mucho mejor, porque de esta manera dejaríamos de asistir a discusiones estériles y sin sentido, camino por el que jamás llegaríamos a ningún Pereira, cuando estamos a escasísimos kilómetros de lograrlo.

PDTA: La representante Astrid fue elegida como Presidente de la Comisión Legal Afro del Congreso de la República, “el Bagre” votó por ella, paisano del Chocó; el representante de las victimas James Mosquera no, por eso el día de la elección de Contralor le tocó cantar el voto, porque como estamos en tiempos de volteretas, uno nunca sabe.

Atentamente,

Odín Sánchez Montes de Oca

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